sábado, 14 de marzo de 2009

Un chiste, y otro que lo parece

Y puesto que hemos tomado la buena costumbre de colocar aquí los sábados algún chiste ahí os van un par de ellos.

Un hombre que siempre se pasaba humillando a su mujer, fue al aeropuerto a dejar a su esposa que viajaba a París. A la salida de inmigración, frente a todo el mundo, él le desea buen viaje y le grita:

- Amor, no te olvides de traerme una hermosa francesita.
Ella bajó la cabeza y se embarcó muy molesta.
La mujer pasó quince días en Francia. El marido otra vez fue al aeropuerto a recibirla. Al verla llegar, lo primero que le gritó a toda voz fue:

- Y amor ¿me trajiste mi francesita?
- Hice lo posible, ahora tenemos que rezar para que nazca niñita.


Y lo siguiente que quiero contar, aunque no sea un chiste casi lo parece. Algunos de vosotros sabréis que hace un par de semanas tuve un flemón debido a un premolar que se me movía. La cara se me puso bonita, pero menos mal, no me dolía. Fui inmediatamente al dentista, a pesar de que odio a los dentistas y solo ver sus sillones de skay me produce sudores fríos que me corren por la espalda. Al llegar le referí, aunque no hacía falta pues a la vista estaba, que me había salido un flemón. Marcos, que así se llama mi dentista, con gesto serio y docto, me dijo que no se trataba de un flemón pues no existía pus, y que aquella inflamación (sin pus) se denominaba CELULITIS. ! Como suena ¡ Me quedé bastante mosqueado, pero la cosa resultó bien ya que después de una caja de Augmentine 1000 mi cara volvió a su estado primigenio (es decir... igual de feo que siempre pero sin hinchazones)
El pasado jueves acudí de nuevo a la consulta para la extracción del dichoso premolar. Antes de la intervención le consulté de nuevo aquello de la "Celulitis"... y volvió a confirmarme su diagnostico. Me tranquilizó diciendome que había sido un error por mi parte iniciar los tramites de matriculación en un gimnasio para acudir a hacer PILATES y combatir el avance de la celulitis y otras grasas. Nada mas salir de la consulta llamé al gimnasio para decirles que no me esperaran... que ya no los necesitaba.
Ahora solo queda un detalle por arreglar y me voy a poner en ello de inmediato... ahí va:
SE VENDEN MALLAS Y CALENTAPIERNAS COMO NUEVOS... Y UNAS DE ESAS ESTUPIDAS ZAPATILLITAS DE GIMNASIO... A ESTRENAR. TELEFONO....

! Joder ¡ ¿Y lo próximo que me pase qué será?... ¿La Menopausia?

viernes, 13 de marzo de 2009

Agua a precio de gasolina

Pues si el tonto de Santa Catalina de Somoza vendía palos de madera... los listos del lugar tenían montado un bar, un albergue privado o una tienda de chorradas y camisetas.
A mi me dio por intentar sellar la credencial en uno de estos "negocietes" y como por lo común soy bastante gilipollas, y me suele dar apuro entrar en un bar solo para utilizar el tampón y el sello, pues para disimular y hacer algo de gasto pedí un botellín de agua a pesar de tener la mía intacta rellenada de la fuente. La verdad es que me la dieron fresquita... casi helada y eso siempre se agradece cuando uno va sudoroso y cansado. Pero el precio... 2,20 €... me pareció excesivo. Incluso si hubiera sido agua de la piscina de los milagros del Santuario de Lourdes... agua del lago Tiberíades allá en Galilea, donde pescaba el Apóstol Santiago, junto a su padre Zebedeo y su hermano Juan... me hubiera parecido una barbaridad. ¿No sé si me entendéis? El caso es que me pareció abusivo... pero me "la envainé", pagué... volví a sellar hasta por tres veces (cuestión de amortizaciones) y eso sí, me bebí hasta la ultima gota estrujando el PVC y esperando una ultima gota que se quedó remoloneando entre uno de los pliegues del botellín.
Vencida la rebelde gota de agua, fuimos saliendo del pueblo sin hacer ruido... y sin pensar en comprarnos un bocadillo de jamón catalana, o nos haría falta suscribir antes un préstamo con garantía hipotecaria. Aquello había terminado de convencerme de que, en algunos lugares como aquel, hacían del Camino de Santiago el máximo negocio de manera descarada. Y también que tontos, tontos... ya no queda ninguno por mucho que busques.
El resto del pueblo mas bien para olvidar, pues solo se salvaba la calle principal, y las colindantes aparecían con casas abandonadas, cuando no a punto de derrumbe.
Y si la tarde anterior había yo llamado a mi amigo Alberto de Oviedo y hablado con él, en aquel preciso momento recibí la llamada de su ex MªJesus, que me daba ánimos para mi aventura y recababa información de como nos iba el tramo. Me alegró muchísimo recibir aquella llamada pues estos ovetenses me son especialmente queridos.
Acabada la llamada anduvimos por el andadero que tenía a su derecha, tras salvar un talud, una vía pecuaria para transito de tractores y un poco mas allá la típica vegetación de monte bajo, con algunos arboles, en su mayoría carrascas y frondosos matorrales. Caminábamos en animada charla, yo contándoles las desventuras del matrimonio de Oviedo a mis dos compañeros vascos... cuando de pronto... empecé a sentir algunos retortijones estomacales. El botellín de agua helada estaba haciendo su efecto y... !Oh, desgracia ¡ nos encontrábamos a mitad de camino de cualquier sitio, pues debíamos haber recorrido ya dos kms, desde el ultimo y para el siguiente debían quedar otros tantos. Aquel era mi quinto año en el camino, durante todos aquellos tramos había acarreado medio rollo de papel higiénico en mi mochila... pero nunca había tenido que necesitarlo en mitad del monte y por tanto tenía poca experiencia. Dicen que cuando las dificultades y las crisis aparecen, suelen servir para agudizar ingenios y sacar lo mejor de cada cual. La "experiencia" que citaba unas lineas atrás... ¿como decirlo?... empujaba con fuerza amenazando salirse por el camal de mis pantaloncitos cortos. No hubo ocasión de que se agudizara ingenio alguno. No creo que saliera lo mejor de mi... no, en absoluto. Simplemente corrí. Salte taludes. Crucé vías agropecuarias. Me interné (poco... pues no daba tiempo) por el monte bajo ese. Elegí al azar un árbol cualquiera de esos de "frondosos matorrales a su alrededor"... y estrené con 5 años de retraso, pero justo a tiempo, mi rollito de papel de water.
! Jolín con el agua helada ¡ Casi la armo.

jueves, 12 de marzo de 2009

Hasta los tontos hacen relojes

Varios días sin escribir por motivos laborales, y ya le había cogido el gustillo a eso del "dolce far niente" y la "vita contemplativa" de los blogs de mis amigos. Y es que mantener un blog estresa que es una barbaridad. Y tras mas de una semana sin escribir, me debo reeler a mi mismo por coger de nuevo la onda y continuar con el rollazo que aquí os propongo casi cada día.
Y dado que este fin de semana no pude asistir a la etapa del Camino del Sureste, entre Alcoy e Ibi, pasando por la Font Roja, por un inoportuno flemón (no me privo de nada, como verán ustedes) continuaremos con el Camino Francés, allá por la salida de Astorga, que fue donde nos quedamos:
El andadero nos fue haciendo transitar por un paraje en que los arboles, bastante desperdigados esos sí, nos iban alegrando la vista. Atrás habían quedado una serie de deposito o almacenes de empresas de obras publicas con su continuo trasegar de camiones y retro excavadoras. El sol ya andaba en lo alto y nos calentaba agradablemente, con lo que, los apenas dos kilómetros que nos separaban de Murias de Rechivaldo, se hicieron en un suspiro. A la entrada del pueblo, cruzamos el puente sobre el raquítico río Jerga y enseguida nos vimos en la calle principal de la localidad con nombre tan rimbombante... Murias de Rechivaldo... el nombre era mas largo de lo que en realidad era el pueblo, pero aún así, tenía aquello aire de simpático y limpio, que es lo menos que se le pueden pedir a cuatro calles y otras tantas casas.
Por desconocimiento nos saltamos el desvío hacia Castrillo de los Polvazares, variante no oficial, pero que permitía disfrutar de un pueblo aún con sabor medieval, imagino que como los navarros Cirauqui y Torres del Río, pero de esto no enteraríamos mucho mas tarde y mas adelante, al oír comentarios de otros peregrinos mas atentos que nosotros.
Un par de horas hacía ya que habíamos desayunado en Astorga, y empezábamos a necesitar algo solido en aquellos cuerpos fatigados. Con lo que casi a la salida de Murias paramos a desayunar en el Llar, un coqueto bar regentado por dos agradables y eficientes señoras, que además de servirnos unos calientes cafés con leche y unos generosos pedazos de bizcocho casero, mantenían uno de los mejores y mas limpios aseos de toda la región, a tenor de los comentarios de Javier, que aún seguía expulsando sus zumos de naranja. !! Si te sientan mal... porque los tomas, chaval ¡¡ Mientras los vascos recorrían y comprobaban excusados, entablé conversación con una de las dueñas y con un par de peregrinas catalanas... y sin venir a cuento, la camarera nos enseño, sacándolo de debajo de la barra, un pequeño pichón de búho que debía haberse caído de algún nido y con algún ala lastimada, mas parecía un mimoso gatito que un ave. Fue salir a escena el pequeño búho y perder las señoras cualquier interés por mi ingeniosa conversación... con lo que algo cabizbajo y cortado salí a la terraza a esperar a mis donostiarras... ! Que os cuente chistes el búho... majas ¡... pensé en mi humillante retirada.
De nuevo en camino, nos detuvimos en el albergue de Las Aguedas, un precioso caserón antiguo, reconvertido en hospedaje para caminantes, lleno de artilugios de labranza antiguos, con un agradable patio en el centro, pero algo retirado del pueblo para mi gusto.
Caminamos durante varios Kms. en paralelo con el pueblo de Castrillo, al que veíamos no tan lejos, destacándose el campanario de su iglesia. Los arboles hacía tiempo que habían desaparecido, cambiándose el paisaje por un páramo con unos enormes arbustos de flores de diferentes colores. El sendero, algo pedregoso, estaba plagado de dibujos realizados por peregrinos, que con cantos rodados formaban flechas, corazones y algunas cortas frases de animo de difícil lectura al paso.
Una vez alcanzada y cruzada la carretera de Santa Colomba, el sendero se fue empinando ligeramente... nada grave, pero señal de que de ahí en adelante se seguiría subiendo, hasta alcanzar al día siguiente el techo del Camino Francés en La Cruz de Ferro.
Media hora después, volvíamos a encontrarnos con la carretera que discurría en paralelo a nuestro andadero, y aún al otro lado de esta, una vía agraria por la que de vez en cuando veíamos algún tractor agrícola. Apenas nos quedaban un par de kms. hasta el siguiente pueblo, recibimos unos saludos a gritos de unos ciclistas que nos adelantaban... se trataba de Manolo, el practicante sevillano que habíamos conocido el día anterior en Hospital de Orbigo, que pedaleaba cansino, acompañado de sus amigos brasileños, entre ellos, una rubia de muy buen ver... y eso que solo le pudimos ver el trasero, medio aplastado sobre el duro sillín... No era tonto el sevillano... y sabía elegir bien con quienes se juntaba.
Y ya a las puertas de Santa Catalina de Somoza, en su primera calle, dándonos la bienvenida, el tonto del pueblo... haciendo relojes. Bueno, mas que relojes... lo que aquel gañán intentaba vendernos eran palos o ramas de árbol, a modo de bordones, que él mismo iba esculpiendo y limpiando con su navajita. Tres euros por una rama desmochada... que pedía el artista.
Pero... si el tonto del pueblo, al que os he dejado en la foto para que lo vayáis conociendo, se las ingenia para hacer negocio... que pasa con los listos del lugar. Mañana, la triste respuesta.

miércoles, 11 de marzo de 2009

5 años

Hoy es 11 de Marzo. Hoy se cumplen 5 años de aquellos cruentos y salvajes atentados en las estaciones de trenes de Madrid. Cinco años desde que aquellos trenes quedaron completamente destrozados y, entre sus restos, infinidad de personas inocentes que marchaban a sus trabajos, murieron o quedaron seriamente mutiladas. Cinco años ya que en la estación de Atocha siguen alumbrando con su luz centenares de velas recordando a los que "se fueron". Cinco años en que se hicieron desgraciadamente famosas las estaciones de Santa Engracia y la del Pozo del Tio Raimundo. En que a los españoles también empezaron a sonarnos palabras, antes desconocidas, como Wahhabismo, Sharia, Salafismo, GIA, y otros tantos que solo quieren decir MUERTE Y TERRORISMO.
Todos recordaremos ya aquella fecha con el típico "donde estabas cuando los atentados de Madrid". Fue un día muy triste, y fueron diferentes las emociones que surgían a cada nueva información, a cada nueva imagen de la barbarie desatada por los terroristas.

Pero yo, hoy quiero volver a recordar aquel paso por Galicia de aquel mismo año, y de como a lo largo de varios kilómetros, entre los pueblos de Brea y Pedrouzo, cada poca distancia aparecían, bien clavadas en un árbol, bien sobre algún muro o tapia, o bien sobre algún pequeño montón de piedras colocadas al efecto, unas pequeñas placas doradas en la que, además de los números del 1 al 191, llevaban grabados los nombres de cada una de las victimas de aquel penoso y fatídico atentado de Madrid.
Era el homenaje del Camino de Santiago con aquellas victimas totalmente inocentes de Madrid. Algún peregrino o tal vez alguna Asociación Jacobea, había tenido la sensibilidad de recordarnos al borde de nuestro camino, que recorríamos ufanos y alegres, que para 191 personas, con nombres y apellidos bien definidos, su CAMINO había concluido de manera inesperada y cruel.
Cuantas oraciones calladas debieron suscitar aquellas simples plaquitas al paso de los peregrinos de aquel año 2.004 y posiblemente de otros años si aún quedaron allí clavadas. Cuantos Padres Nuestros para las almas de unas personas a las que se había detenido en su caminar por la vida de una manera tan brutal. Cuantas lágrimas calladas y cuanta rabia contenida.
Creo que fue un bonito homenaje del CAMINO, un lindo detalle que sirvió a mas de uno para pensar en lo efímera que es la vida, algunos sin sentidos que entraña de vez en cuando, y sobre todo para rezar por nuestras victimas del 11-M. Para recordarlas siempre.

sábado, 7 de marzo de 2009

miércoles, 4 de marzo de 2009

Sin tiempo para escribir

Un alto en el trabajo, para un pequeño respiro. Sin tiempo para escribir, pero al menos utilizando el viejo y socorrido truco del "copiar y pegar" pienso dejar con una sonrisa a mis amigos lectores. Un chiste. Recibido de nuestro compañero de Almería, Rafa El Vecino de Abajo, no sé si se trata de un hecho veridico o de un simple chiste, pero dice así:
Juan Aguirre Rebolledo (Juancho para sus amigos) era una persona de mucho éxito en su carrera, no tenía problemas económicos y era muy querido por sus amigos.
Sin embargo, con el tiempo empezó a sufrir fuertes dolores de cabeza; ligeros al principio, pero que fueron aumentando de intensidad hasta llegar a ser insoportables. Cuando su salud, su trabajo y su vida amorosa empezaron a verse afectados por este problema, Juancho se decidió a consultar con un médico.
El especialista lo examinó, realizó varios análisis, le tomó radiografías, muestras de sangre, de heces, de orina, y por fin le dijo
-Le tengo una noticia buena y una mala. La buena es que puedo curarle sus dolores de cabeza.La mala es que para hacerlo tendré que castrarlo. Usted sufre una rara condición en la que sus testículos oprimen la base de su columna vertebral, y eso es lo que le causa dolores de cabeza. La única manera de remediarlo es extirpar sus testículos.
Juancho quedó sorprendido y deprimido, pero sus jaquecas empeoraban día con día, y preso de la desesperación decidió someterse a la operación.
Al salir del hospital, el dolor de cabeza había desaparecido por completo, pero se sentía abatido y desanimado, como si le faltara una parte de sí mismo (obviamente...si).
Caminando por un parque, se puso a reflexionar, y decidió que, puesto que se sentía como una nueva persona, empezaría su vida de nuevo, disfrutándola a cada momento.
Animado, pasó frente a una sastrería.
-Eso es lo que necesito. Se dijo a si mismo -Para empezar, un traje nuevo.
Así que entró en la tienda y le dijo al vendedor que necesitaba un traje nuevo. El vendedor lo observó por un momento y dijo
-Muy bien, talla 44.
-¡Exacto! ¿Cómo lo supo?
-Es mi trabajo -repuso el vendedor.
Juancho se probó el traje, y le quedó perfectamente. Mientras se observaba en el espejo, el vendedor le dijo
- ¿Qué le parece una camisa nueva? Juancho lo pensó por un momento, y respondió
-Pues, ¿porqué no?
-Veamos, has de ser un 34 de mangas y dieciséis decuello.
-¡Coño! ¿Cómo lo supo?.
- Es mi trabajo amigo - repitió el vendedor. Juancho se probó la camisa, que le quedó perfecta. Mientras se veía en el espejo, el vendedor le dijo
-Y como ve unos zapatos nuevos. Juancho estaba cada vez más animado.
-Por supuesto -Dijo. El vendedor echó un vistazo a los pies de Juancho.
-Usted ha de calzar mas o menos un nueve y medio. Juancho estaba asombrado.
-¡Exacto! ¿Cómo lo supo?.
-Le estoy diciendo que es mi trabajo- respondió el vendedor. Mientras Juancho admiraba sus zapatos nuevos, el vendedor le preguntó
-Cómo ve si, ya que estamos, le vendo unos calzoncillos importados que están de lujo?
Juancho lo pensó por un segundo, pensó en la operación que acababa de sufrir, y dijo
-Pues bueno total.
- Muy bien, la talla de calzoncillo debe ser una talla treinta y seis. Juancho se rió
- No, amigo, se equivoca. He usado talla treinta ycuatro desde los dieciocho años.
El vendedor negó con la cabeza
-No es posible que uses treinta y cuatro. De esa manera el calzoncillo estaría demasiado apretado y te presionaría los huevos contra la base de la columna y le provocaría todo el día un HORRIBLE DOLOR DE CABEZA!.
.....!! Pero, que mal se me ha quedado el cuerpo... Señor ¡¡

lunes, 2 de marzo de 2009

Aclaración

La pasada semana aburrí hasta a las ovejas con mis escritos sobre la etapa del Camino del Sureste. Incluso nuestra amiga MªCarmen desde Madrid me pidió una tregua ante tanto despliegue de verborrea incontenida. Pero todo tiene una explicación y un porqué. Es lo que voy a contaros a continuación a modo de disculpa.
Aquella etapa tenía un algo de especial, creo que quedó explicado desde el primer día, pero además recibí el encargo, por parte del presidente de nuestra Asociación de, no solo fotografiar todo aquello que se moviese a lo largo de los kilómetros de caminata, sino de tratar de relatarlo de manera que sirviera para incluirlo en la Revista que cada cierto tiempo edita la misma.
Del mantenimiento de esta revista se encargaba el fallecido Antonio Gomez, y con su falta, nuestro presidente, anda buscando quienes colaboren y aporten artículos, fotos o cualquiera cosa que sirva para la continuación de una buena iniciativa que ya existía.
Yo que ya tenía pensamiento de hacer algún relato de todo aquello en el blog, al igual que he hecho ya en mas de una ocasión, aproveché las entradas de la semana para no hacer doble trabajo, y todo aquello que leisteis (o no) de lunes a viernes, es lo que sin duda será publicado en la dichosa revista en su próximo numero. Ahora no tengo mas que "copiar y pegar" todo lo escrito en esos días y mandarlo para que los nuevos encargados de edición tengan parte de su trabajo hecho.
Por tanto.... no es que me hubiera vuelto loco... hubiera perdido mi sentido del humor... o me hubiera obsesionado por hacer dormir a mis ocasionales lectores... Todo tenía un porqué, como anteriormente dije.
Y de nuevo un aviso para esta próxima semana: Si la semana pasada aburrí monograficamente con un solo tema, esta que hoy se inicia y debido a un trabajo que inexorablemente deberé acabar antes de la finalización de su plazo de presentación el próximo miércoles, no tendréis entradas diarias, sino que muy posiblemente hasta el viernes nada será publicado. Un descanso que nunca viene mal ni a uno ni a otros.
Y puesto que escribo esto en domingo, para su programación al día siguiente (hoy) comentaré que el fin de semana ha sido de lo mas tranquilo. El sábado la tradicional cervecita con Gambin sirvió como momento ideal de ponernos al día, los dos amigos, en diferentes temas que nos unen y para constatar que el convaleciente se encuentra bien de salud, al parecer bien de ánimos, y con su humor intacto.
Antes de comer, y como solemos hacer cada cierto tiempo, MD y yo realizamos una ronda de llamadas telefonicas a los amigos desperdigados por el mundo. En esta ocasión les tocó a MªJesús, la ovetense que fue una de las protagonistas de este blog con ocasión de mi Camino 2004 por Galicia. Acababa la chica de volver de un examen para algún ascenso en el trabajo, y para quitarse el mal sabor de boca que le habían producido las difíciles preguntas y tediosos temarios, se estaba preparando, decía ella, un enorme tazón de fresas con nata.
Segunda llamada para el Vecino de Abajo, Rafael de Almería, al que inoportunamente despertamos a las 14 horas tras una noche... creo que la llamó... movidita. Tal vez algo bajo de moral o simplemente resacoso, fuimos nosotros los que le pusimos al día sobre diferentes temas que le interesaban a los que el iba respondiendo con monosilabos de voz cazallera.
Y la tercera llamada fue para MªCarmen, nuestra "madrileñocordobesa", pero su móvil desconectado o fuera de cobertura nos impidió compartir unos minutos de charla.
Durante el domingo, aquí en Alicante... ! y ya era hora ¡... tuvimos un magnifico trailer de esa maravillosa película, llena de luminosidad y colores que se titula "Primavera" y que se estrenará en solo unas pocas semanas. Tras mi habitual caminata, MD y yo, nos dejamos calentar por el sol en uno de los bancos de la Playa del Postiguet durante un buen rato... y es que tras 3 meses de duro invierno, mas duro de lo habitual por estas tierras, se esperaba con impaciencia que el astro rey hiciera su trabajo de una vez este recién iniciado año 2009.