domingo, 29 de noviembre de 2009

Qué bonita, Venecia

Un hombre conoció a una hermosa mujer y decidió casarse con ella.
Ella le dice:
_ ¡Pero, no sabemos nada el uno del otro! Y él responde:
_ No es problema, nos iremos conociendo con el tiempo.
Ella accedió. Se casaron y se fueron de luna de miel a un lujoso resort.
Una mañana, estaban tumbados junto a la piscina cuando él se levantó, subió a un trampolín de 10 metros, realizó una perfecta demostración, de todos los saltos que existen y luego volvió junto a su esposa.
Ella le dijo:
_ ¡Ha sido increíble! Y él responde:
_ Fui campeón olímpico de saltos de trampolín. Ya te dije que nos conoceríamos con el tiempo.
En esto ella se levanta, entra en la piscina y empieza a nadar, ida y vuelta a una velocidad impresionante. Después de 30 vueltas, sale del agua y se tumba junto al marido.
Y él le dice:
_ ¡Estoy sorprendido! ¿Fuiste nadadora olímpica ?
A lo que ella contesta: No. FUI PUTA EN VENECIA Y ATENDÍA A DOMICILIO...

viernes, 27 de noviembre de 2009

Estimado Berciano Anonimo

Estimado Berciano:
Me ha alegrado mucho que hicieras un comentario en mi blog. Espero fervientemente que no sea el único.
No sabes cuanto siento haberte molestado con mi entrada de hace unos días sobre los comerciante de Valtuille. No era mi intención, te lo aseguro.
Creo que la lectura aislada de esa entrada, digamos que sacada del contexto que supone la totalidad de lo escrito en este blog, puede dar una idea equivocada de mis impresiones sobre esta excelente y bonita comarca leonesa en un Berciano de "pro", orgulloso de sus raíces, como pareces ser tu.
Creo haber sido siempre bastante objetivo a la hora de retratar un pueblo, una comarca, una zona especifica de los tramos de mi Camino. Desde Roncesvalles a Santiago. Cuando un pueblo, una villa o aldea, está en decadencia, aparece caduca y descuidada, pues lo digo... tal y como la conocí a su paso por ella. Trato en una palabra de llamar "al vivo, vino". Cuando algo me gusta o por el contrario, me disgusta, pues lo relato siendo fiel a mi experiencia al vivir aquel momento.
No sé si eres Peregrino o si, de alguna forma, conoces bien el Camino de Santiago. Ante la duda y a falta de mas datos, continuaré esta pequeña "carta" como si no lo fueras.
Verás, Amigo.
Cuando un peregrino lleva varios días recorriendo largas distancias a pie, durmiendo mal, aguantando problemas físicos, inclemencias del clima, orografías adversas, etc... en busca de su ansiada meta, que no es otra que alcanzar la ciudad del Apóstol, cualquier contrariedad, cualquier pequeña anomalía no programada, le produce un trastorno extremo que en otras circunstancias no pasaría de simple anécdota. No sé si expreso bien la idea o... el concepto, como decía aquel.
Qué ya es suficientemente duro eso de "zapatearse" los 800 Kms o simplemente un tramo de 150 para que otros lo alarguen un poco mas para su propio provecho.
Y en honor a la verdad, los paisanos de Valtuille, siendo como les supongo gente buena y trabajadora, que solo pretenden ganarse unos euros más los meses de verano, con el paso del Camino no muy lejos de sus casas, falsificaron las flechas para acercar el Camino a su vera. El verdadero sendero deja la carretera, como bien dices tu, pero algunos centenares de metros mas adelante. El verdadero Camino, sintiéndolo mucho, no pasa por Valtuille. Eso es un hecho, y probado a poco que se curiosee en alguna Guía del Camino, comprobándose también así que la verdadera y original senda es mucho mas corta. Y por tanto menos dura para el pobre caminante. ¿No te sentirías tu también engañado y dolido por realizar gratuitamente un mayor esfuerzo?
Nos cuentas que un conocido tuyo, presupongo del gremio de la restauración, que llama a los Peregrinos "Turistas Diesel" por lo poco que consumen, y siempre de bocadillos.
Debo reconocer que el calificativo tiene su gracejo y es una simpática ocurrencia.
Yo, Berciano, soy de la opinión que debe haber de todo. Caminantes que gastan sus dineros y otros que se comportan en la ruta con mas "agarre en las curvas". Yo, sin ir mas lejos, suelo ir con dos compañeros de estos últimos. De los "agarraos"... pero que cuando llegan a un final de etapa no dudan en abrir sus carteras y ofrecerse el homenaje de una buena comida, típica del lugar. No todo ha de ser caminar y caminar. Si no disfrutas del paisanaje, de sus costumbres, de sus tesoros arquitectónicos, y sobre todo, de su gastronomía, es como un periplo incompleto. No disfrutas de todo lo que te ofrece la vida. Pero hay que tener en cuenta una cosa... Eso solo lo puedes hacer en finales de etapa ya que cuando pasas por ejemplo... por ejemplo... por Valtuille, lo haces a unas horas en que muchos bares aún no tienen preparadas sus comidas. Horas tempranas en las que aún no apetece tomar la comida. Si acaso... un almuerzo a base de tapa o bocadillo ¿O acaso tu amigo el "restaurador" a las diez de la mañana... o a las doce del medio día, pide mesa y mantel, cubiertos y carta, y se zampa dos platos de caliente mas postre?
Pero no entremos en polémicas. Nada mas lejos de mi intención. Querido Berciano, tienes un "país" precioso, lleno de colorido debido a los ocres del terreno, los verdes de las vides y la luz de sus despejados paisajes. Unos vinos de calidad y justa fama; unas huertas que se aprovechan de vuestro benigno clima, especie de "micro-clima" de un valle entre montañas, en el que destacan los cerezos y los castaños. Una tierra excelente de la que no me extraña que os sintáis tan orgullosos. Sigue así mi buen amigo del Bierzo. Un saludo y nada de despedidas. Simplemente un hasta siempre o hasta que quieras volver a acompañarnos en este tu humilde blog. Siempre amigos y Buen Camino en tu vida. ! De corazón ¡

jueves, 26 de noviembre de 2009

Chistecillo de aeropuertos

Estaba una mujer en el aeropuerto esperando la salida de su vuelo...... En eso ve una báscula y le da por pesarse. Saca una moneda y la deposita...... La báscula le habla y le dice:

_ Tu peso es 70 kgrs. y tu futuro es el siguiente: "Al bajarte de esta báscula te vas a tirar un pedo". La mujer exclama sorprendida:

_ Lo que hay que oir!!!!...... Ahora resulta que hasta una báscula me va a predecir el futuro !!!.. Al bajarse de la báscula con el esfuerzo, la mujer se tira un pedo, se queda sorprendidísima y dice:

_ No lo puedo creer!!! Esto es una maravilla.......Yo me vuelvo a pesar.....

Saca otra moneda, la deposita y la báscula le dice:

_ Tu peso es de 69,9 kgrs. (por el pedo que te has tirado) y tu futuro es el siguiente: "Al entrar al baño te vas a encontrar a tu ex-novio y vas a hacer el amor con él a pesar de estar casada...."

La mujer exclama:

- !!!! Aayy... Poor faaavooor!!!!!! ¿Cómo me voy a encontrar a mi ex-novio en el baño de mujeres y aquí en el aeropuerto?....

Al entrar al baño se encuentra con su ex-novio y sin pensárselo dos veces, se echan un polvito de pie y la mujer sale del baño diciendo:

_ No puede ser !!!!! Esta báscula es una maravilla!!!!!!........Yo me vuelvo a pesar....

Deposita otra moneda y la báscula dice:

_ Tu peso es de 68,8 kgrs (por el desgaste del polvete) y tu futuro es el siguiente: Por pedorra, puta y cansina, ACABAS DE PERDER EL AVION !!!!!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

lunes, 23 de noviembre de 2009

Por fin... Villafranca

De nuevo en la buena senda, el calor nos fue haciendo olvidar el mal trago pasado en el pueblo anterior. El camino, ahora, se veía flanqueado de viñedos hasta donde abarcaba la vista. El valle del Barbia entre marrones y verdes intensos, siempre ondulante, con un continuo sube y baja de pequeñas lomas y oteros, nos ofrecía vista magnificas de un paisaje de hojas de parras, uvas de diferentes tonalidades y algunas montañas dispersas entre las que veíamos un pueblo a lo lejos.
La visión de una localidad desde la ruta, sobre todo cuando presientes próximo tu final de etapa, hace que te asalten algunas dudas de si ese, ese pueblo, será la meta del día. Durante algunos minutos la esperanza de que así sea se instala en tu mente haciéndote aligerar el paso involuntariamente. Mas tarde, cuando descubres que tu avance va dejando de lado o incluso atrás ese pueblo soñado, la dura realidad vuelve de golpe y te saca la lengua, como burlándose de ti despiadadamente. Hay que volver a atemperar el ritmo de zancada, tratar de pensar en alguna otra cosa menos desesperanzadora, tal vez... echar un trago de agua, como si fuera vino, y así olvidar... Aún mejor, pararte y limpiarte el sudor, echar la vista atrás y observar lo que ya has recorrido para que eso te de fuerzas a continuar... ! Coño....¡ y al echar la vista atrás te das cuenta de que tus compañeros no te siguen.
Que se han parado porque a Esperanza le ha dado un apretón y anda la mujer abonando, a su manera, los campos de viñedos del Bierzo.
Mejor continuar. Dejar intimidad a la buena mujer en sus quehaceres. Y pensar... ! Que se jodan los de Valtuille de Arriba con el "recadito" que les está dejando la vasca...¡ Y de paso... ! Que se jodan todos de Valtuille de Abajo ¡, que seguro que no andan muy lejos y son tan cabroncetes como sus vecinos.
Con lo que... continuas caminando y pensando... ! Joder ¡ El pueblo ese que se veía podía haber sido Villafranca ¿no?... parecía tan cercano...
Y llega un momento que ya no sabes si prefieres ver el pueblo o que te asalte de improviso cuando tenga que llegar el momento.
Con esas disquisiciones, y otras del mismo calibre, un paso adelante, otro paso mas... seguí caminando, tratando de no impresionarme con lo que nos esperaba al día siguiente con la ascensión al Cebreiro... Y hablando de impresionarme... una cuesta mas pronunciada que las anteriores me hizo detenerme a descansar, y de paso dar tiempo a mis compañeros a alcanzarme. Cosa que hicieron unos minutos después, y de nuevo los tres juntos, acometer la subida correspondiente, para encontrarnos con que, el tobogán en que se había constituido aquel tramo de la etapa, debía continuar aún algunos kilómetros mas.
Hora y media pasa deprisa, salvo que estés en la consulta del dentista. O que el Bierzo empiece a aburrirte con su desigual orografía... y cuando menos nos lo esperábamos, como surgido de la nada, apareció el campanario de una iglesia... unos minutos después los tejados de las primeras casas algo alejados aún. Y pasito a pasito, alcanzamos el cartel de Villafranca del Bierzo o la "Pequeña Compostela" como rezaba debajo del nombre y era antaño llamada.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Unos chistecillos para el "finde"

Una mujer sale como loca al balcón de su casa, y le grita a su marido que está en el parque hablando con los amigos:
-' Pepe!! Pepe!! Que me han tocado 50 millones en la Primitiva !!!
El hombre salta como loco de alegría, pasando de los amigos, y sale lanzado hacia el domicilio conyugal para abrazarse con su mujer. Está cruzando la calle, y en eso ¡¡¡¡¡¡¡Zaaaaaaaaaaassss!!!!!!!......... aparece un trailer a 90km/h y sin frenar, se lo lleva por delante.
La mujer abre los ojos hasta sacarlos casi de las órbitas, y dice:
¡¡¡ Joooooooooder !!! Cuando se está en racha, se está en racha...'.

Y ahora uno, bien machista para compensar:

Una señora desagradablemente fea, con cara rencorosa, como de mala hostia, acida… entra en una tienda con sus dos niños. Les grita, los insulta, regaña, estruja y tironea de ellos sin parar.
El encargado de la recepción se dirige amablemente a ella y le dice:

_ Muy buenos días señora. Bienvenida a nuestra tienda. Tiene usted dos hermosos niños… ¿Son gemelos?
La malvada señora deja un momento de gritar a los niños y con una mirada entre agría y burlona responde al encargado:

_ Por supuesto que no. El mayor tiene 9 años y el pequeño 7… ¿De donde diablos saca usted que podrían ser gemelos? ¿Es usted ciego o estúpido?

El encargado muy tranquilo le responde:
_ No señora, no soy ciego ni estúpido… simplemente es que no puedo creer que a usted se la hayan follado dos veces.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los tramposos de Valtuille

Los tres juntos de nuevo ascendimos lentamente la cuesta que atravesaba Pieros. El anodino pueblo quedo atrás sin pena ni gloria, y de pronto las flechas que iban marcando el camino sobre el asfalto dieron un brusco giro a la derecha, alejándonos del duro asfalto.
En un principio no dimos importancia a aquel desvío pues, sinceramente, lo tomamos como el autentico Camino.
Fue mucho mas tarde cuando caímos en la cuenta de que acabábamos de ser victimas de un fraude. Mas tarde cuando nos dimos cuenta de que nos habían engañado, y nos habían desviado hacia un pueblo por el mero hecho de que pasaran por él algunos peregrinos despistados como nosotros y tal vez algunos de nosotros nos dejáramos allí algún euro, quizás dos.
Los "listos" de Valtuille de Arriba, se habían dedicado a falsificar con pintura amarilla las tradicionales y siempre leales flechas, desviando a la gente hasta su pueblo, donde mas de uno tenía montado sus chiringuitos, en los que ofrecían, mediante carteles, comida y bebida.
Recuerdo especialmente uno de ellos, construido con tablones de madera y algún resto de carpintería metálica como un apéndice de la casa del "negociante". Aquel tenía incluso dos aseos adosados a la precaria construcción... todo un lujo y una muestra de ingeniería.
Mas adelante, el liante de turno, había habilitado el garaje o bajos de su vivienda como improvisado salón de comidas. Desde la calle podía verse como había colocado estrategicamente varios sofás o tresillos, que en otras circunstancias hubieran ido a parar al vertedero mas próximo, incluso alguna desvencijada mesa camilla y una nevera, para descanso de los posibles clientes peregrinos.
El pueblo en si, o mas bien pequeña aldea, era todo un muestrario de carteles anunciadores, cada uno escrito con mayor o menor destreza, de las excelencias de sus bocadillos y refrescos.
Otros en cambio aprovechaban el turismo que les había caído del cielo para anunciar que vendían uvas Mencia de la comarca y, lo mas curioso, que compraban también uvas de las denominaciones Tempranillo, Garnacha y Alicante (Esto ultimo si que me pareció al menos curioso).
Y cuando salíamos ya del pueblo, junto al sendero, una paisana que minutos antes andaba atareada con una azada limpiando su campo de malas hierbas, dejo aperos y repollos para, limpiandose las manos en su mandil y arreglandose el pañuelo anudado a la cabeza, acercarse con rapidez hasta la cerca de su labradío y a gritos, ofrecernos vino, refrescos o cualquier tipo de entre-pan.
Ni que decir tiene que nos sentimos un tanto airados por el descarado intento de hacer negocios con los peregrinos que se traían entre manos los valtuillenses. Y mas que airados, encabronados, cuando un par de kilómetros mas adelante nos topamos de nuevo con el verdadero Camino, y caímos por fin en la cuenta, de que nos habíamos metido entre pecho y espalda algunos miles de metros extras, solo por el desvío que nos habían hecho realizar aquellos desaprensivos, obligándonos sin saberlo a visitar su asqueroso pueblo y sus impropios negocietes.
Cuando llevas casi veinte kms. andados primero con lluvia, luego con barro... todos con el consiguiente cansancio. Cuando aún te faltan otros siete para una simple, pero ansiada ducha, cuando aún te queda hora y media de camino, piedras, calor y polvo, que unos desaprensivos te "choteen" de esa manera, te entran ganas, a mi, siempre de sangre caliente, me dieron ganas, de volver atrás y quemarles todos los chiringuitos, hasta el ultimo rescoldo y resto de tresillo. La suerte que tenían aquellos hortelanos metidos a restauradores de pacotilla, y con eso contaban seguramente, era que para ello había que volver andando hasta su aldea, y los cuerpos no estaban para muchas tonterias. Pero aún así: Mal rayo te parta, Valtuille.