viernes, 31 de julio de 2009

En El Acebo

Seguíamos descendiendo. Como se suele decir en el argot ciclista "a tumba abierta". Esperanza enganchada, habla que te habla, con las dos brasileñas veteranas, una de ellas la que nos había despertado aquel día casi de madrugada. Javier en cabeza, muchas veces dejándose llevar, y otras parando para no separarse demasiado del grupo. Y yo, vengativo con la carioca, pasando de marujeos de comadres, me dedique cada cierto tiempo a parar para sacar fotos del paisaje que se nos ofrecia a los ojos.
Desde aquella altura teníamos una perfecta panorámica del valle de Sil, con la ciudad de Ponferrada en la lejanía. Mas a la derecha unas enormes nubes blanca salían de unas especies de chimeneas que en principio tomé por alguna central nuclear y mas tarde supe era la central térmica de Cabrillos.
Y algo mas abajo y sobre todo mas cercanos, los negros tejados de pizarra de las casas de El Acebo. A dos aguas, aquellas cubiertas asemejaban la típica construcción de las estaciones de esquí. Pero no, allí no existían ni remontes, ni telesillas, ni nieve en polvo. Al contrario. El día y el sol eran inclementes con nosotros, la tremenda bajada nos tenía ya medio rotos y sabíamos que apenas andábamos a mitad de camino de aquella terrible etapa.
Pero la proximidad de la pequeña aldea nos recordaba que sería el punto donde almorzaríamos aquel día, con lo que fuimos bajando raudos, pero con extremo cuidado las ultimas rampas hasta la primera calle del pueblo.
El Acebo, en un primer vistazo se me antojó un aldea decrépita. Con muchas casas desabitadas y como abandonadas. Solo sus tejados ofrecían buen aspecto, aunque ya vistos desde mas cerca, no era tal, sino que contribuían al aspecto de dejadez del conjunto.
Enfilábamos a las 12 del mediodía la empedrada calle Real, también en cuesta abajo, y llegamos hasta el ayuntamiento donde una fuente de rica y fresca agua, con el continuo murmullo de su chorro, nos reconcilió un tanto y nos devolvió la esperanza de que el tormento sufrido hasta el momento en aquella dichosa bajada, estuviera tocando a su fin y que en adelante la cosa fuera mas suave. Vana ilusión. A la altura de aquella pequeña plazoleta, las construcciones eran mucho mas bonitas, como si algún plan de reforma integral del pueblo avanzara lentamente calle arriba.
Alcanzamos un bar, el Mesón El Acebo, bastante concurrido a tenor de la cantidad de peregrinos que se encontraban a su puerta. Entramos y nos encontramos con un local bastante bien surtido y lleno de gente almorzando en sus mesas. Optamos pues por ocupar unos sitios libres en la barra y sobre todo por descarga nuestras espaldas de las pesadas y engorrosas mochilas.
Un par de camareras atendían diligentemente el garito e inmediatamente nos sirvieron unos helados refrescos que nos supieron a gloria bendita. Debieron vernos dubitativos a la hora de elegir bocadillos, por lo que nos aconsejaron tomar el bocadillo "Especial de la Casa".
Tengo ya una pila de años. Tal vez mas de los que a mi me gustaría contar. En todo este tiempo he comido... miles de bocatas. De chorizo, de jamón, de Chopeed... ¿Qué sé yo...? ...millones de bocadillos, Bueno, pues el bocata especial del Mesón El Acebo... EL MEJOR DE TODOS.

Entre un pan esponjoso y muy cumplido de tamaño, reposaban calentitos, recién hecho, atún, huevo duro y tomate, todo ello rebozado y frito. Así, simplemente leido de pasada, con la distancia, y la duda que puede entrañar en los mas escepticos, aquellos que siempre han creido que el bocadillo de tortilla de patatas de su mama es el mejor del mundo... debo deciros, jugando con la palabra, que aquello era realmente "Bocata di cardinale".

El único "pero" que podría ponerle a este delicioso manjar fue que la sorpresa y el hambre que traía, me nublaron un tanto el juicio, me dediqué a devorar, olvidando incomprensiblemente hacerle una foto a tan extraordinario "entrepa". Y a falta de foto del "Especial de la Casa" pongo hoy una vista de Ponferrada desde aquella terrible bajada de la terrible montaña.

miércoles, 29 de julio de 2009

En desagravio

Creo que en la ultima entrada me pasé un poco con nuestro amigo el Vecino de Abajo. Aquello de: "Galán, qué mal lo debes estar pasando" no venía a cuento, ya que, sinceramente, no creo que lo esté pasando mal... y en cuanto a lo de "galán"... pues tampoco lo es... "Resultón", es como se hubiera definido él.
En desagravio, coloco aquí un chiste que me mandó recientemente. El tono caustico y corrosivo del chiste tampoco tiene nada que ver con el caracter de nuestro amigo... posiblemente él lo hubiera mejorado/empeorado con su habitual gracejo andaluz. El caso es que el chiste dice así:


QUE BONITO ES EL AMOR

El marido al lado de su esposa, prostrado en su cama, salió y entró de varios estados de coma varias veces durante meses y, aún así, su mujer permaneció a su lado, todos los días.

Un día que él despierta, le pide a su mujer que se acerque y,con lágrimas en los ojos, le dice:
- ¿Sabes qué?, siempre has estado a mi lado en cada momento malo.
Cuando fui despedido del trabajo, me diste ánimo.
Cuando mi negocio quebró, estuviste ahí.
Cuando me dispararon, ahí estabas tú.
Cuando perdimos la casa, te quedaste conmigo.
Cuando mi salud empezó a decaer, estabas justo ahí, a mi lado. ¿Sabes qué?
-Qué, querido?, preguntó ella sonriendo, a medida que su corazón se llenaba de ternura....
-Creo que me traes muy mala suerte... ¡¡¡ HIJA DE PUTA !!!!

martes, 28 de julio de 2009

Saludos a mi comentarista

Cada vez que un nuevo amigo se atreve a dejar algún comentario en mi blog, dejo aquí una parrafada de bienvenida. Lo he convertido en tradición. Pero en esta ocasión, el comentario vino de parte de una persona de la que realmente no pensaba que siguiera mis estúpidas peripecias.
Se trata de Reme Gambin, la hermana y cuñada de Rafa y Nora respectivamente.
O mejor dicho de "marireme", así, dicho de corrido, sin detenerse para respirar entre el mari y el reme, tal y como siempre la hemos llamado.

Reme, de siempre, ha sido la mas comedida, la mas discreta y tranquila de los cuatro hermanos. Que conste, para que no se me enfade nadie, que estoy hablando de la época de juventud, de esas tempranas edades algo turbulentas.
Pues mientras que a los otros tres había que echarles de comer aparte, Marireme mantenía siempre la misma actitud, mezcla de dulzura y mesura, que con los años se ha ido acentuando convirtiéndola en una persona de trato muy, muy agradable. Siendo ella la mas pequeña de los cuatro hermanos y por la lógica diferencia de edad, poco fue el contacto que ambos pudimos mantener. Volvemos de nuevo al tema de la juventud y al poco caritativo trato que las visitas suelen dar a los pequeños de la familia, casi ignorándoles... mea culpa.
Pero ella ahora, en lugar de vengarse mostrándose indiferente a mis peroratas, impermeable a mi dudosa literatura, que sería lo mas lógico (yo lo hubiera hecho) va y me salva escribiéndome unas lineas, y dándome esas fuerzas, ese pequeño empujón, que todo "bloguer" necesita en sus peores momentos. Qué abnegados y sencillos somos los bloguers... solo pedimos unas simples frases de tarde en tarde. Un comentario. Y con solo eso volvemos a ser felices de nuevo. Incluso si el comentario no es sobre lo que uno esta escribiendo... ved como ejemplo al Vecino de Abajo, que poco a poco, tacita a tacita, intenta un festeo con "Lorenaporlasbrencas". !!Hay, galán, que mal lo debes estar pasando ¡¡

Reme me escribe en su comentario, con referencia al seguimiento y lectura del blog, que muchas veces, gente que no imaginamos, está mucho mas cerca de nosotros de lo que nosotros mismos pensamos. Redundando en esto mismo, le diré que muchisimos sabados y domingos estoy fisicamente muy proximo a ella ya que en mis caminatas antidiabetes, y tras la ingesta de "colesterol malo" en la Churreria la Madrileña de San Mateo, paso por delante mismo de su casa. No sé en que numero vive... pero paso.


Siento no tener alguna foto de Reme para adornar esta entrada. Ultimamente Reme y yo solo coincidimos, desgraciadamente, en las puertas de los hospitales. Esta racha ha de acabar y pronto... digo yo. Pero vaya por delante un enorme beso para ella... y en general para todas la mujeres que se asoman a mi pequeña bitácora.


Tambien me gustaría saludar a "Prometeo", un amigo al que no conozco pero que se ha añadido a la lista de seguidores. Siento no conocer nada mas de el. Concretamente su direccion de blog y poder seguirlo tambien a él y leerlo. Pero qué se le va ha hacer....
Y dado que tengo también por costumbre colocar aquí una foto... pues elegiré una con las vistas que teníamos desde nuestra habitación de hotel en la Playa de San Juan, cuando celebramos el cumpleaños de María Dolores hace un par de semanas. La cosa tiene su historia, y esta viene íntimamente ligada a mi amigo Manolo, el padre de "porlasbrencas". Historia que algún día contaré. Prometido.

sábado, 25 de julio de 2009

Chistes de vascos

Van dos hombres en el mismo vagón de tren vijando por el extranjero , y le dice uno al otro:
- Oiga... ¿usted de dónde es?...
- Coño... yo soy de Bilbao, ¡ostia!
- ¡Ay va la Virgen !...qué casualidad... ¡ yo soy de Santander!
- Ostia tú... ¡los dos del Norte!...
- ¿Y usted a qué se dedica?
- ¿Yo? soy violinista...
- ¡Me cago en la puta!...que puñetera casualidad... ¡yo también!
- No puede ser... ¿tú también violinista?...Pues yo toco el violín de cojones, te lo advierto...
- Para buen violinista yo, tío, ¡soy el mejor de España!
- ¿Tú el mejor de España? ¡Vamos hombre, si yo soy el mejor de Europa!
-Mira tío... fíjate si yo tocaré la hostia de bien, que cuando toco el violín en la iglesia de mi pueblo, en Santander, la Virgen de madera llora.
-Para violinista de cagarse yo, que el otro día toqué el violín en la Catedral de Bilbao y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dio un abrazo y me dijo: "Eso sí es tocar y no lo que hace el cabrón de Santander que hace llorar a mi madre."



Patxi e Iñaki van pescar sardinas a la ria de Bilbao. Quedan en el muelle a las 11 y aparece Patxi con una boya de 4 metros de diámetro colgada de la caña.
- Oye Patxi, ¿y por qué llevas esa boya tan grande, joder?
- Ya ves, es mucho mejor porque tú la tiras y, aunque haya una tormenta con olas de 4 metros , siempre ves la boya y sabes donde tienes el anzuelo.
- Ah, claro, claro. Oye pues, ¿y de dónde la sacaste?
- Mira tú, pues que el otro día iba por la calle y me encontré una lámpara mágica, la froté y me salió un genio que dijo que le pidiera cualquier cosa que deseara en el mundo, y que me la daría y la hostia pues y así.
- Oyes, pues luego voy a tu casa y le pido yo un deseo mecaguen!.
- Vale, vale.
Media hora más tarde, en casa de Patxi, coge Iñaki la lámpara, la frota y sale un genio.
- Pídeme un deseo y te será concedido.
- Quiero tener pelas, muchas pelas, muchísimas pelas.
- Vete ahora mismo a tu casa que tu deseo ha sido concedido.
Se va Iñaki para su casa, abre la puerta y se encuentra la casa completamente llena de velas y cirios de 2 metros de altura. Llama Iñaki a Patxi:
- Oye Patxi, que yo le he pedido al genio tener muchas PELAS y me ha llenado la casa de VELAS.
- Nos ha jodido, a ver si te crees que yo le he pedido tener la BOYA más grande del mundo.

Dos vascos:
-Oye, Txetxu, en el Cielo habrá frontón?
-Pues yo creo que si, Patxi, porque si alli todo es perfecto, pues habrá frontón.
-Oye, pues el primero que se muera que se lo diga al otro.
-De acuerdo.
Al cabo de unos años, Txetxu se muere y al dia siguiente, Patxi oye una voz de ultratumba:
-Patxi, Patxi, Patxi, soy Txetxu
-Que quieres?
-Que te tengo que dar dos noticias, una buena y otra mala.
- ¿La buena?
- Que yo tenia razón, que hay un frontón que te pasas, de más de 60 metros de fondo y unas instalaciones alucinantes.
- ¿Y la noticia mala?
-Que juegas mañana a las 11:00.

jueves, 23 de julio de 2009

La reina en el palacio de las corrientes de aire

Correcto cierre de la saga Millenium.
No desentona en absoluto, aunque para ser sinceros, es algo predecible. La "cosa" está en que ya conocemos a la mayoría de los personajes con los anteriores libros, sabemos de su personalidades, sus rutinas y maneras de actuar, por lo que ya no sorprende como lo hacía en las anteriores obras, pero aún así no desmerece en absoluto.

Tal vez, la verdadera acción tarda un poco en llegar, ya que durante las 200 primeras paginas Stieg Larsson, nos explica, con profusión de detalles los entresijos de las instituciones gubernamentales suecas, concretamente sus servicios de espionaje; la investigacion policial paralela que se desarrolla tras los hechos acaecidos en el final del segundo libro; o la operación de extracción de la bala en el cerebro a la que es sometida Lisbeth Sallander de la que, por cierto, leo en un articulo periodístico que, consultados 3 neurocirujanos de prestigio, todos coinciden en calificar con un aprobado alto el tratamiento que el autor da a una operación de ese calibre, si bien los tres hacen algunas precisiones y apuntan algún que otro olvido o error, o afirman que las secuelas resultantes en el cerebro de un paciente tras una intervención de ese calibre difieren mucho de las apuntadas por Larsson (licencia literaria que se debe perdonar por tanto).
De cualquier manera, volvemos a encontrarnos con un gran trabajo de documentación, que nos confirma las noticias de que el fallecido autor sueco era verdaderamente meticuloso y llegaba a contrastar hasta por tres veces cualquier información delicada que incluía en sus libros.

Pero cuando los personajes de la novela entran definitivamente en materia, cuando Larsson los pone a trabajar realmente en la investigación, en lo que es el definitivo esclarecimiento de la trama política-policial urdida contra nuestra especial y extraña heroína y su entorno, volvemos a quedar enganchados literalmente a estas mas de 800 paginas de estupenda novela negra editada por Destino.
Adictiva y con ese punto de tristeza que nos deja saber que no aparecerán mas libros de la estupenda saga. Pero al menos queda el consuelo de saber que quedan aún las dos películas a la espera de sus estrenos. Los tres libros en su conjunto... realmente soberbios.

martes, 21 de julio de 2009

A trancas y barrancas

Vuelvo la vista atras y constato que desde el 12 de Junio no me he currado en absoluto esto del blog. Ocasionalmente algún chistecillo que otro... como para matar el rato. Pero, lo que se dice escribir... nada de nada. Suele pasar. Uno tiene momentos... y momentos. Y durante el ultimo mes la mas absoluta desidia se apoderó de mi. (Voy al diccionario y leo "desidia": negligencia, inercia) Bueno, pues sí... puede ser. Ya que la negligencia es la falta de aplicación, y de eso he dado suficiente muestras... de ahí, un solo paso a la inercia o pereza e inacción. Yo lo llamo... tener "momentos".
¿Que me llevó a esta dejadez o inacción? Pues, queridos mios, un cúmulo de cosas, entre ellas serias dudas de la utilidad, idoneidad o interes real de este blog. Cosas que una a una se van solventando con cierta dosis de fuerza de voluntad... pero que cuando vienen todas juntas te bloquean y te paralizan.

Ademas, lo mio es de psicologo, ya que me embarqué en la locura de escribir todos los días y eso llega a "quemar", a obsesionar, a producir un estres increible aún y a pesar de ser consciente que no siempre se es leido o seguido mas que por los muy, muy amigos... o sea dos, a lo sumo tres.
Tambien me influyó la triste desaparición del amigo Angel, y con ella el corte brutal con las peripecias de Xoco. A mi los soliloquios de aquel perro me la traía al pairo. Lo que me atraía era la forma de escribir de Angel aunque... aquí, entre nosotros,... algun día me pareció que se le había ido la olla con el tema de Batman, pero aún así el estilo seguía allí, latente, atrayente, interesante.
Otros temas, que no referiré, me minaron el optimismo, y las ganas de continuar aburriendo a mis tres lectores.
Pero lo que me dio la verdadera puntilla. Lo que me hizo desestimar incluso aquella primera y originaria idea de escribir mi diario para mi mismo, me leyeran o no otras personas, fue una simple conversación con cierto almeriense "desaborío" que de manera casual, con la dosis de verdad que da el hacer un comentario de pasada, de manera espontanea y sin calibrar las consecuencias que unas inofensivas palabras pueden producir en el otro interlocutor, en la que me animaba a cambiar de registros, cambiar de tema del blog, pasar de relatar el Camino de Santiago y dedicarlo a otras cosas... al menos cada cierto tiempo.
Encajé el golpe con absoluto fair-play. Creo que ni siquiera se me notó el enorme costurón, justo en medio de mi hinchado ego, que me produjo mi buen amigo.
Le fui dando vueltas a ese tema. Tantas vueltas que durante el ultimo mes tenía pensamiento de no volver a escribir y dejar el blog del peregrino. He llegado a pensar que no sabría escribir sobre ningún otro tema que no fuera el Camino, registro en el que he dado muestras de conocimiento, y del que aún me quedarían jugosas anecdotas que contar, pero... ¿interesarían realmente?
!! ¿Pero qué cojones? ¡¡ He llegado a la conclusión de que quien no se quiera aburrir con mis historias... él se lo pierde. ! Vale ¡ !De acuerdooooo...¡ Trataré de intercalar otros temas de tarde en tarde, y solo cuando realmente me encuentre inspirado.... !Ah, la inspiración ¡... el grave problema de todo aquel que se inicia en esto de juntar cuatro letras....
Pero por encima de todo, voy a tratar de racionar las entradas. A lo sumo... dos por semana como hace todo el mundo.
Eso de escribir todos los días se terminó para siempre... por simple salud mental (que diría el venezolano Hugo Chavez).
Y dado que tuve que retrotraerme hasta el 12 de Junio para ver cuando fue la ultima vez que escribí, y me vi en la bajada hacia El Acebo, foto que os incluyo en la entrada, he caído en la cuenta que, desde ese día, odio también las bajadas agresivas e inacabables, al igual que me sientan como un tiro las subidas prolongadas.
Por cierto... llamo a Javier y Esperanza y me anuncian que este año, en el trayecto que tenemos proyectado y que estamos ya preparando, entre Hendaya y Bilbao, tendremos subidas y bajadas como para aburrir durante meses en este blog. La verdadera pena es... que el Vecino de Abajo, ese andaluz traidor, se ha borrado de la aventura. Como si de un mal divorcio se tratara ha argumentado "motivos personales" después de haber prometido amor del bueno hasta que la muerte nos separara.

jueves, 16 de julio de 2009

Paro y ovejas

Un recién parado se presenta a la Oficina del Servicio Andaluz de Empleo de Sevilla, buscando empleo, y ve un anuncio en un stand en el que se solicita un "Asistente para Ginecólogo".
Medio interesado se acerca al que atiende:
_ ¿Me puede dar más detalles acerca de este puesto?
El empleado revisa sus archivos y dice:
_ Ah! sí,... aquí está! El empleo requiere que se prepare a las damas para su examen con el ginecólogo. Debe ayudarlas a desnudarse, lavar con delicadeza sus partes íntimas, aplicar espuma y rasurar con cuidado el vello púbico, y después untarles con aceites suavizantes las ingles y los senos para que las revise el doctor. Pero, solo se ofrece un sueldo mensual para empezar, de apenas 1000 euros. Si le interesa hay que ir hasta Málaga".

_ No hay problema, lo interrumpe el muchacho, "trabajar en Málaga es como trabajar en Sevilla".
_ El trabajo es aquí en Sevilla, gilipollas, lo que pasa es que la fila de solicitantes ya va por Málaga .




EL PASTOR

Era un pastor que tenía un rebaño de ovejas, pero no tenía un macho para 'cubrirlas'. Le comenta su problema a un colega y éste le dice:
- No pasa nada. Llévatelas al monte y las cubres tú mismo. Si al día siguiente se ponen al sol es que están preñadas y se ponen a la sombra vuelves a intentarlo.
El pastor sube a las ovejas a la furgonetilla, se las lleva al monte y… ale!!!
A la mañana siguiente se despierta y pregunta a su mujer:
- Maríaaa, ¿las ovejas están al sol o a la sombra?
- Están a la sombra - contesta la mujer.
El pastor vuelve a subir a las ovejas a la furgoneta y repite la operación. A la mañana siguiente:
- Maríaaa, ¿las ovejas están al sol o a la sombra?
- Están a la sombra - contesta la mujer.
El pastor vuelve a cargar sus ovejas en la furgoneta, y así sucesivamente durante varios días, hasta que una mañana:
- Maríaaa, ¿las ovejas están al sol o a la sombra?
- Ni al sol ni a la sombra, desde las 6 de la mañana están todas subidas en la furgoneta tocando el claxon.