jueves, 30 de abril de 2009

Hoy vamos de cocinillas

Y como mi señora anda muy liada ultimamente con el Codigo de la Ley Procesal... recorriendo los Juzgados de la ciudad y su Colegio de Procuradores..., pues deberé ser yo el que mantenga las buenas costumbres de las recetas culinarias. Y para ello he elegido algo realmente util:
COCINA FÁCIL PARA HOMBRES
Para los que le tenéis miedo a la cocina, esto es mejor que ver a Arguiñano.
Cómo preparar una buena barbacoa. Nivel de dificultad: 3

Una vez que un hombre se ha decidido a hacer una barbacoa, hay una serie de acciones encadenadas que se ponen en marcha....
1) La mujer compra la comida.
2) La mujer hace la ensalada, prepara la verdura y el postre.
3) La mujer prepara la carne para la barbacoa, la pone en una bandeja junto con los utensilios necesarios y la lleva al exterior, donde el hombre ya se encuentra sentado ante la barbacoa con una cerveza en la mano.
Ahora el punto culminante de la actividad.
4) EL HOMBRE PONE LA CARNE EN LA PARRILLA DE LA BARBACOA.
5) Siguen más actividades rutinarias: la mujer lleva los platos y cubiertos al exterior.
6) La mujer informa al hombre que la carne se está quemando.
7) Él le agradece esta información vital y aprovecha para pedirle otra cervecita mientras se ocupa de la emergencia.
Y ahora... otro momento culminante!!!!!
8) EL HOMBRE RETIRA LA CARNE DE LA BARBACOA Y SE LA DA A LA MUJER.
9) Más trabajos rutinarios: la mujer coloca los platos, la ensalada, el pan, los cubiertos, las servilletas y las salsas y lleva todo a la mesa.
10) Después de la comida, la mujer quita la mesa, friega los platos y ...
otro momento importante!!! :
11) TODOS FELICITAN AL HOMBRE POR SUS DOTES CULINARIAS Y LE AGRADECEN LA ESPLENDIDA COMIDA.
12) El hombre pregunta a su mujer qué le ha parecido el no tener que cocinar. Cuando ve que ella se mosquea, llega a la conclusión de que no hay manera de entender a las mujeres.

Ahora otra receta con menor nivel de dificultad: BACALAO CON PATATAS Y SETAS
INGREDIENTES:
TU MUJER, BACALAO, PATATAS, SETAS, ACEITE Y SAL.
MODO DE PROCEDER:
METES A TU MUJER Y AL RESTO DE INGREDIENTES EN LA COCINA CON LA PUERTA BIEN CERRADA DURANTE DOS HORAS, AL CABO DE ESE TIEMPO ABRES LA PUERTA Y TIENES UNAS PATATAS CON BACALAO Y SETAS RICAS RICAS. Y YA HABÉIS VISTO QUE FÁCIL..... HALA,LANZAOS A COCINAR....¡¡¡¡ SALUDOS.

P.D.- ME VAN APASAR MAS RECETAS DE ESTE TIPO, CUANDO LAS TENGA OS LAS IRÉ PONIENDO AQUI

domingo, 19 de abril de 2009

Recopilacion de burradas en andamios

Creo que la mayoría de mis lectores saben que soy contable en una empresa constructora... si no... os lo vuelvo a explicar... no me cuesta nada... o mejor no.
De todos es sabido el carácter rudo de los trabajadores de la construcción. Y mas ahora cuando la mitad esta en las colas del paro.
El caso es que días pasados me encontré con un correo en el que se hace una exaustiva recopilación de "piropos"... mas bien verdaderas burradas, oídas desde los andamios de boca de aguerridos albañiles al paso de alguna señora o señorita de buen ver.
Sé que muy posiblemente heriré las sensiblidad o susceptibilidad de algunos de mis lectores, pero tratándose de un documento de alto valor sociológico, de una muestra del acervo popular muy de nuestra tierra y de nuestras costumbres, y dado que "en todos los trabajos se fuma" me resisto a dejar pasar esta oportunidad para ilustrar a la concurrencia con estas joyas de la escatología del mundo obrero.

1. ¡¡¡Me gustaría que fueses un pollo para meterte el palo por el culo y hacerte sudar!!!
2. Morena, que necesitas señalización. Que con tantas curvas uno se mata !!!!
3. ¡¡¡Si estás así de verde, cómo estarás de madura!!!
4. ¡¡¡Tanta carne y yo en cuaresma!!!
5. ¡¡¡Hay qué curvas!!! ¡¡¡Y yo sin frenos!!!
6. ¡¡¡Dime quién es tu ginecólogo para chuparle el dedo!!!
7. ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡Tienes dos ojos como dos sartenes que cuando te los miro se me fríen los huevos!! 8. ¡¡¡Niña!!! ¡¡¡Estás más apretada que los tornillos de un submarino!!!
9. ¡¡¡Quién fuese bizco para verte dos veces!!!
10. ¡¡¡María!!! ¡¡¡Tienes unos ojos que…, que…, que te comería todo el coño!!!
11. ¡¡¡Si fueras barco pirata te comería el tesoro que tienes entre las patas!!!
12. ¡¡¡Señora!!! ¡¡¡Le cambio la hija por un piano y así tocamos los dos!!!
13. ¡¡¡Estás tan buena que te haría un traje de saliva!!!
14. ¡¡¡Con ese culo te invito a cagar en mi casa!!!
15. ¡¡¡Si me caigo ya se donde agarrarme!!!
16. ¡¡¡Preciosa!!! ¡¡¡Con esa mirada tan dulce me dan ganas de chuparte un ojo!!!
17. ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡¡Si tu culo fuera un banco te la metería a plazo fijo!!!
18. ¡¡¡Eso son carnes y no las que hecha mi madre al cocido!!!
19. ¡¡¡Eres más enrollada que las pelotas de mis pinreles!!!
20. ¡¡Estas tan buena que te comería con ropa y todo, aunque estuviera un mes cagando trapos!! 21. ¡¡¡Eso si es un culo y no lo que quita mi madre a los tomates!!!
22. ¡¡¡No te lo vas a creer, pero yo hace 30 segundos era maricón!!!
23. !!! Con un culo tan bonito tienes que cagar bombones!!!
24. ¡¡¡Guapa!!! ¡¡¡Que meas colonia!!!
25. ¡¡¡Si tu fueras mi madre, mi padre dormía en la escalera!!!
26. ¡¡¡Tienes un polvo que no te lo quita ni el “Centella”!!!
27. ¡¡¡No tengo pelos en la lengua porque tú no quieres!!!
28. ¡¡¡Dime cómo te llamas y te pido para los Reyes!!!
La verdad es que había unos cuantos mas... pero eran tan guarros que he preferido eliminarlos

jueves, 16 de abril de 2009

La bendición en La Asunción

Una vez en el albergue comprobé que la gente andaba unos escribiendo postales, otros leyendo sus guías para ver como afrontar la dura jornada del día siguiente, otros jugando a cartas o charlando con los vecinos y muchos comprobando cada cierto tiempo el grado de humedad de sus ropas. Yo me decanté por tomar notas para mi diario y observar a los que tenía a mi alrededor: Un coreano que a pesar de la prohibición fumaba cerca de la ventana; Una joven pareja de italianos, él "reparándole" con un colirio el ojo a la chica; Un bilbaino contando exageradamente sus viajes por Alemania y su novia, una preciosa rubia, asintiendo a cada mentira que el chaval nos iba colando; Una treintañera con toda la cara amoratada tras una caída en algún punto del camino semanas atrás; Y en medio de todos ellos, Esperanza, tratando de hablar con todos al mismo tiempo.
Y a las siete de la tarde, de nuevo todos a la carrera para llegar a tiempo al acto de la bendición en la Asunción, donde al llegar nos encontramos en la puerta con la furgoneta del cámara de televisión que nos había acompañado en etapas anteriores y que tenía dispuesto su instrumental para grabar el acto; con el cura de León, sentado en ella, aguantando estoicamente, casi con enfado, las acometidas y gracietas del joven vasco-madrileño que habíamos conocido aquella mañana en el bar Cowboy de El Ganso. Fuimos todos ocupando los pocos bancos de los que disponía la iglesia, se fueron repartiendo unos prospectos en diferentes idiomas en los que figuraban las preces que se habrían de rezar mas tarde, y de los que en castellano no había los suficientes y nos mantuvimos en silencio a la espera de que comenzara el espectáculo.
Porque casi de un espectáculo iba la cosa, ya que de pronto entraron dos monjes, uno gordito y bajo, el otro mas alto y delgado, pero ambos con barba, ocuparon silenciosamente sus puestos, permanecieron unos angustiosos minutos orando ante la creciente curiosidad de los peregrinos, y de pronto uno empezó con una letanía cantada en latín que el otro iba contestando cada cierto tiempo.
Los cinco primeros minutos consiguieron captar mi atención por lo curioso y novedoso del acto. El canto se fue convirtiendo en una especie de mantra, cadencioso y rítmico... pero al cuarto de hora... la cosa se fue haciendo mas bien monótona, y aquellos dos parecía que pudieran pasarse horas con el mismo sonsonete y sin repetirse las frases ni una sola vez. Así estuvimos como una media hora, apretujados e incómodos en aquellos bancos estrechos, pero por fin los cantos, casi gregorianos, llegaron a su fin y uno de los monjes solicitó que se iniciaran las preces cada cual en su idioma, por lo que uno tras otro, un alemán, un inglés, un italiano, un sueco, un finlandés, un checo, un húngaro (¿húngaros en Rabanal....? pues sí, aquello era "talmente" como el Arca de Noé... una muestra de cada) fueron recitando las frases que les correspondían. Pero cuando llego el turno al francés, se levantó un tipo con barbita de chivo que inicio la poesía correspondiente, junto a él, la que parecía su esposa, asentía a cada palabra del esposo con cara de embeleso, de arrobo, de misticismo... y en un momento dado se le saltaron las lágrimas que se fue enjugando con un pañuelo de papel. He ahí a una ferviente, devota y piadosa católica cristiana... pensé yo. Justo al día siguiente, mas o menos a la misma hora ya en Ponferrada... cambié de idea.
Una vez acabadas las preces y rezado un Padre Nuestro, todos a la vez y cada uno en su idioma (Esperanza y Javier utilizaron el euskera) tal y como los dos monjes habían entrado... sin mas mas.. enfilaron el camino de salida y desaparecieron. Unos minutos después, algo desconcertados los peregrinos comprendimos que el acto había concluido y poco a poco fuimos saliendo a la calle.
El caso es que "el acto" tenía su originalidad, eso no se discute y por nada del mundo me lo hubiera perdido. Pero aquel halo de misterio que le confirieron aquellos dos monjes con su teatral entrada, la falta de comunicación y de cercanía hacia los reunidos allí, y sobre todo la salida de escena de los religiosos, que mas que salida pareció una huida, le restaron la espontaneidad que sin duda hubiera convertido aquel nada sencillo encuentro con los romeros en una experiencia inolvidable. Y una nota curiosa... el joven sacerdote de León no se digno entrar en la iglesia durante la actuación... ¿tal vez por algún problema latente entre Benedictinos y la orden a la que estuviera adscrito el leonés? Con la iglesia hemos topado... como decía aquel en El Quijote.

miércoles, 15 de abril de 2009

Haciendo turismo

Para cuando terminamos la comida las nubes nos habían dado un descanso y había dejado de llover, aunque se adivinaba que solo sería momentáneo pues el ambiente, frío y encapotado, presagiaba que aún habríamos de tener mas agua aquella tarde. Mientras mis compañeros vascos descansaban en el albergue, yo decidí explorar por mi cuenta aquel pueblo. ! Total, ya estaba calado hasta las cachas...¡
Subí la cuesta de la calle Real e inmediatamente me tope con la Capilla de San José con la intención de contemplar su imagen de Santiago y su altar churrigueresco pero en la puerta, primero una cortina de terciopelo y detrás una valla de madera impedían incomprensiblemente el paso y la visita. Solo una música sacra de algún equipo de megafonía acompañaban en los dos segundos que los peregrinos podían detenerse en aquella iglesia.
No me amilané ante el primer fracaso y continué mi recorrido esta vez echando un vistazo a la Hospedería Cruz de Ferro, una casona reformada utilizada ahora como turismo rural que curioseé pensando en que tal vez fuera el lugar en que pernoctó Felipe II a su paso por este pueblo siglos atrás. De ahí, y por una calle lateral alcancé el albergue Guacelmo, gestionado por la Confraternity of St. James, asociación inglesa que en colaboración con el obispado de Astorga y la asociación del Bierzo se encarga de mandar sus propios hospitaleros para atender mayoritariamente a peregrinos ingleses y extranjeros. No pude pasar del porche pues el responsable salió a mi encuentro diciéndome que estaba completo, y ante las pocas ganas de verme pululando por ahí, con ostensibles señas de que saliera por donde había venido, replegué velas y lo dejé tranquilo. Pude ver sin embargo lo cuidado de los jardines y terraza del albergue, pero poco mas, con lo que de nuevo con el rabo entre las piernas continué mi recorrido, viendo que el edificio de al lado era un convento de Padres Benedictinos. Recordé que cada día estos sacerdotes, al caer la tarde, procedían a la bendición de los peregrinos en la vecina Iglesia de la Asunción del siglo XII, y que según se contaba era digno de verse por su originalidad, con lo que un par de horas después habría de volver al lugar. Pero antes, y encontrando la puerta de la iglesia abierta, movido por la curiosidad y esperando tener algo mas de éxito que en las anteriores ocasiones, me colé para una rápida ojeada. La iglesia estaba desierta y nadie para impedirme el paso. Con lo que me dediqué a visitarla en detalle, comprobando que mas de la mitad de la pequeña iglesia estaba en obras... pero no cualquier tipo de obra, sino unas increíbles excavaciones arqueológicas que habían dejado al descubierto no solo las rudimentarias cimentaciones del edificio, sino restos de enterramientos medievales como muestra la foto que acompaña la entrada de hoy. Aquellas fosas poco profundas, separadas por piedras o restos de lapidas, la oscuridad que reinaba en el lugar y la constatación de que restos humanos habían descansado durante siglos en el lugar me intranquilizaron un tanto... me pusieron mal cuerpo en una palabra, y esta vez, sin que nadie me tirara del lugar, fui yo el que tomó las de villadiego, para tras una rápida visita a uno de los mesones para comprar tabaco regresar hasta el albergue a esperar la hora de la curiosa bendición de los Benedictinos.

martes, 14 de abril de 2009

Albergue El Tesin en Rabanal

Resultó que en Rabanal del Camino existían varios albergues y generoso surtido de hostales, pero este conocimiento nos fue dado horas después de nuestra llegada. Con el cansancio que arrastrábamos y ante la vista de todos aquellos peregrinos disfrutando de sus cervezas a las puertas del primer albergue del pueblo, se nos nubló la vista y sin buscar otra oferta hotelera donde pasar la noche, preguntamos en el Hostal El Tesin, una vieja casona de dos pisos perfectamente restaurada como albergue privado, que además disponía de bar-restaurante. Casi sin preguntar, pagamos los 6 euros que nos pedían en una habitación con 3 literas, e inmediatamente iniciamos la cola para la ducha, lo que nos llevó un buen rato ya que solo había dos pequeños baños a pesar del aforo de personas a pernoctar allí, siendo también el lugar en que se lavaban las ropas, con lo que cuando uno acababa con todo, y por fin salía del baño, encontraba las fisonomías de los compañeros netamente cambiadas... a algunos incluso les había salido barba de tanto esperar.
Tendimos nuestras ropas en un precioso prado lleno de césped frente al albergue, donde los dueños del chiringuito habían conseguido idear y dar con una nueva formula de negocio, en una nueva vuelta de tuerca a eso de sacar unos euros extras, que consistía en, una vez completo el albergue, alquilar algunas tiendas de campaña a los desesperados peregrinos que llegaran rezagados.
Puestas así las cosas, no nos extrañó en absoluto que el "menú del peregrino" de aquel lugar costara 9 € y solo nuestras enormes ansias de descansar, no dar un paso de mas aquel día, o simplemente nuestra supina estupidez nos obligó a pasar por el aro y sentarnos en el interior del restaurante. Sin embargo la comida era copiosa y bien preparada, con lo que dimos por bueno el dispendio... mas bien el atraco, y dimos cuenta de nuestros platos casi sin rechistar. Un par de horas después, comprobé en mi primer paseo por la pequeña aldea que al final de la calle Real existían un par de excelentes mesones, en los que por unos euros mas, concretamente 16, servían unos exquisitos cocidos maragatos que, puestos a gastar a tontas y a locas, hubieran merecido mucho mas la pena, máxime cuando a mi, aquel inoportuno dolor de muelas de Astorga con ocasión de "mi cocido" no me había dejado disfrutar del sublime momento, por lo que con esta nueva ocasión perdida se esfumaba la oportunidad de ganar unos kilos, darme un homenaje y tener algo mejor que contar que no describir una sencilla ensalada de tomate y lechuga, una pechuga a la plancha con guarnición y un filetito de merluza a la andaluza.
Y ahí estábamos los tres, persiguiendo con el tenedor unos escurridizos guisantes algo duros, cuando sonó el primer trueno y empezaron a caer las primeras gotas de lluvia. Ensimismados con las caprichosas formas de nuestras patatas fritas, no habíamos reparado en que los nubarrones que nos habían dado la bienvenida a la llegada al pueblo, se habían convertido en unas cerradas nubes de tormenta que empezaba a descargar sobre el lugar. La hacendosa Esperanza saltó de la silla como un resorte. ¿Qué le pasaba a esa mujer? ¿Qué mosca le había picado?...
!!Coño, la ropa que se nos moja ¡¡ Como una marujona mas, corrí detrás de la vasca en pos de mis prendas casi secas ya. Las chanclas me entorpecían los movimientos, el agua que corría por aquella calle empinada estuvo apunto de hacerme resbalar y caer varias veces... !Joder, ¿y qué hago yo, aquí corriendo, a recoger la ropa como una maricona...? Pero no. La cosa tenía su importancia ya que es una autentica coña al día siguiente tener que andar kilometradas por esos montes con un tenderete de ropa cogido con imperdibles de la mochila, enseñando los gallumbos y los calcetines con agujeros a todo el personal con el que te cruzas. Así que esprinté como pude y conseguí salvar mi colada apenas húmeda y regresar hasta el albergue orgulloso de mi hazaña, aunque las miradas y risitas de los ingleses y alemanes que, jarra de cerveza en ristre, miraban el espectáculo a cubierto me borraron de inmediato la sonrisa de satisfacción que llevaba. Mezclado entre mujeres y ropas mojadas, pero manteniendo aún cierto porte gallardo a pesar del ridículo y de que me chorreaba el agua hasta por los bolsillos de los pantalones, subimos hasta el saloncito del albergue donde cada uno fue escampando sus prendas por donde pudo, sillas, mesa, suelo... todo servía aquella tarde, y con disimulo, silbando la canción de "un puente sobre el rio Kwain, volvimos al restaurante pues aún nos faltaba comernos los postres y tomarnos el café.

sábado, 11 de abril de 2009

Algunos chistes y algo mas

Los dos últimos libros leídos estos días no merecen ser comentados pues no pasaban de mediocres, con lo que hoy tendremos los acostumbrados chistes. Pero antes de ello, comentar algunas cosas acontecidas en las dos ultimas semanas. La primera y mas importante es informar que nuestro amigo Rafa Gambin fue operado con éxito el pasado 7 de Abril. Una vez vencido el bicho de la cabeza, allá por finales de Febrero, ahora le tocaba al del colon y tras la operación anda nuestro compañero dolorido y molesto por la intervención y con las típicas secuelas del post operatorio. Lo que mas preocupa a Rafa es la dieta blanda que habrá de soportar en los próximo días, y anda el hombre, mientas aspira la pajita del zumito de manzana o con la cuchara dando cuenta de los calditos aguados que le llevan, soñando con el arroz, el gazpacho o simplemente con el pedazo de bocata que se meterá entre pecho y espalda en cuanto le den el alta medica. Una noticia excelente y esperada por todos los que lo conocemos o los que lo leemos en su blog.
Comentar que la proyectada UTE con el blog de Rafa durante la Semana Santa nos fue imposible por motivos obvios, pero al menos ya están sentadas las bases para esa posible colaboración en cuanto la ocasión lo requiriera.
Otra de las noticias de las que quería informar es la de que nuestra habitual "comentadora" MªCarmen de El Escorial, sigue con su viaje por Peru. MªCarmen durante todos estos días ha mantenido el contacto mediante correos electrónicos enviados desde los hoteles en que han estado hospedados tanto en Lima como en Cuzco. Sin duda su aventura de subir andando hasta el Machu Pichu, expedición que suele durar varios días, daría para unas buenas entradas de blog con suculentas anécdotas y maravillosas fotos... con lo que trataremos de convencerla para que se inicie en ello.
Y por fin una de las mayores satisfacciones que he recibido desde que tengo abierto este blog, sin contar los comentarios que me realizan habitualmente mis lectores y amigos. Me explicaré. Hace algunos meses, un sábado como hoy, hice un comentario de un libro que me había gustado, que me había apasionado durante su lectura. Se trataba de "El Gusano del Mezcal". Esta semana, en la entrada de aquel día, he recibido un comentario a aquella critica que realicé. Hasta aquí nada especial... pero lo que lo hace mas interesante es que el autor de este comentario es el propio autor del libro, el madrileño Miguel Sendín quien, tras agradecerme que hubiera leído su libro, comenta que criticas positivas, como aquella que yo le hacía, le hacen ver que merece la pena seguir escribiendo. Y yo para seguir animándole a hacerlo coloco aquí su foto para que le siga subiendo "el pavo" a este muy buen novelista, y de paso os animo a todos a leer ese libro que no os defraudará en absoluto.
Y para terminar... los chistes prometidos. Que sigáis disfrutando de la Semana Santa, amigos.

Desesperado de sed, un árabe se arrastraba en el desierto afgano, cuando divisó un movimiento en la distancia. Esperanzado de hallar agua se fue acercando hasta la imagen. Era un viejo catalán sentado frente a un caballete atiborrado de corbatas.
- Estoy desfalleciendo de sed. ¿Podría darme agua? -imploró el Árabe.
El catalán le respondió:
- La verdad es que no tengo agua, pero... ¿por qué no me compra una corbata? Acá tengo una que va perfecta con su túnica...
- No quiero una corbata!!! Aulló el árabe... Coño, Quiero Agua!!!
- Bueno, no me compre una corbata si no quiere. Pero, para que vea que soy una buena persona, le diré que pasando esa colina, a unos 6 kilómetros, hay un buen restaurante. Camine en ese sentido, ellos tienen todo el agua que quiera !!!
El árabe agradeció y desapareció rápidamente tras la colina. A las cuatro horas el árabe regresó donde estaba el viejo catalán que seguía sentado frente a su caballete de corbatas.
El viejo le pregunta:
- Le había dicho 6 kilómetros tras la colina; ¿no lo encontró? ¿se perdió?
- Lo encontré perfectamente, pero el hijo puta de tu hermano no me deja entrar sin corbata !!!


Un negro y su esposa son invitados a una fiesta de disfraces. Él le dice a su esposa que vaya a buscar los disfraces. Por la noche, cuando llega del trabajo, encuentra en la cama un disfraz de SUPERMAN. Gritando le dice a su mujer:
_ ¿Qué coño es esto? ¿Cuándo has visto a un SUPERMAN negro? Vete y cámbialo por algo mejor.
La esposa molesta va a la tienda y lo cambia. Cuando llega el esposo ve en la cama un disfraz de BATMAN y le grita:
_ Pero tú estás loca, mujer ¿cuándo has visto a un BATMAN negro? Vete y cámbialo por algo mejor.
La esposa -que ya está hasta las narices- devuelve el disfraz y compra varias cosas. En la cama le pone 3 botones blancos, un cinturón blanco y un palo de madera. Cuando el esposo llega y encuentra esos objetos en la cama ledice a la mujer:
_ ¿Qué es esto? La esposa le contesta:
_ Es para que elijas tu el disfraz; si te quitas la ropa y te pegas los botones, vas de Dominó. Si no te gusta, entonces te quitas los botones y te pones el cinturón blanco y vas de Galleta Oreo y, si tampoco te gusta, te metes el palo por el culo y vas de MAGNUM.

jueves, 9 de abril de 2009

Descanso en Torremanzanas

Habíamos llegado a las tres de la tarde a nuestro destino. Con una hora de retraso sobre las previsiones iniciales, pero aún de una pieza. Habían sido aproximadamente 20 kilómetros, pero de una dureza inusual para nuestro Camino del Sureste, normalmente comodo y llano al menos en las etapas conocidas hasta ahora discurriendo por las provincias de Alicante y Albacete. Inusual tambien el paisaje por el que había discurrido, pues en honor a la verdad, las caminatas por el Levante suelen ser de paisajes mas bien secos, desprovistas de vegetación y arbolado. Ni mejores ni peores, simplemente diferentes, con esa fisonomía propia de la zona y su clima.
La de aquel día había sido con diferencia la mas exigente para los peregrinos. Solamente comparable en dureza con un par de las ya miticas del Camino Francés... tal vez asimilable, salvando distancias, con la de Villafranca del Bierzo con su final en el Alto del Cebreiro, o la de Saint Jean Pied-de-Port a Roncesvalles. La mas dura pero al mismo tiempo una de las mas espectaculares, con todo el encanto que encierra el caminar entre naturaleza en su estado puro.
Una etapa nueva, pero que a buen seguro se convertirá a partir de este 4 de Abril del 2.009 en una de las mas emblematicas de nuestros recorridos por el Sureste, y en un genial descubrimiento de nuestros compañeros de Asociación que tanto hacen por nuestro Camino de Santiago con la apertura de nuevas rutas, su reconocimiento y señalización y el excelente trabajo de documentación y busqueda de cualquier información que engrandezca el peregrinar hasta Santiago.
Poco mas que contar de esa estupenda etapa, salvo que una vez reagrupados y dada la hora nos fuimos dirigiendo hacia el centro de la localidad, pasando por las calles de Torremanzanas en las que las flechas y los azulejos fueron marcandonos el camino hasta la misma plaza del ayuntamiento donde cada uno fue elegiendo su lugar para la comida, el café y el reparador descanso hasta el momento de volver al autobus que nos devolvió a Alicante cansados pero contentos por un día inolvidable. Y de hecho resultó inolvidable... ya que al día siguiente y sucesivos las agujetas en las piernas se encargaron de recordarnos lo dificil que había sido la etapa.

miércoles, 8 de abril de 2009

Todo lo que sube... baja, menos el pan

Tras una corta travesía por la cima de la montaña en la que todos fuimos agrupados, iniciamos la bajada por su otro lado. Desde lo alto seguíamos sin tener noticias de Torremanzanas, pues a la vista solo se nos ofrecían otras montañas, otros valles y otras alturas que esperábamos no tener que escalar. Pero sin rastros de cualquier pequeña señal que nos indicara hacia donde nos dirigíamos y poder así calcular las distancias que nos restaban por recorrer.
Al principio fue una cómoda caminata cuesta abajo, en la que bastaba con dejarse llevar por la inercia lo que redundaban en un merecido descanso para nuestras doloridas piernas. El sendero discurría ahora por un maravilloso y tupido bosque de pinos y otras especies de arboles, de manera que enseguida la travesía se convirtió en una delicia para la vista y los sentidos. Nuevas pozas para bebida de jabalíes, flores y vegetación por doquier, el canto de los paja ros, y de nuevo la sensación de transitar por los bosques de Navarra o El Bierzo, en pleno contacto con la naturaleza en su máximo esplendor.
Pero de pronto la pendiente se fue haciendo mas agresiva, algunos surcos en el sendero, producto de correnteras de lluvia difultaban nuestro cómodo paseo, muchas piedras arrastradas por el agua nos obligaban a extremar la atención de donde se colocaban los pies a cada paso para evitar alguna inoportuna caída.
En ese punto alcanzamos Casa de Montoro, una casa de campo conocida por ser el limite entre los Terminos de Relleu y Torremanzanas y por una graciosa historia que nuestro monitor, Juan Romero, nos había contado previamente en el autobus.
Hasta que medai hora después alcanzamos un camino asfaltado y entre los claros que permitían los arboles pudimos ver que nos acercábamos a una zona con nuevas casas de campo, y un rato después desembocábamos en una carretera local donde volvimos a parar esperando el reagrupamiento del grupo.
Pasada la una y media de la tarde, volvíamos a ponernos en marcha, para comprobar que abandonábamos de nuevo todo signo de civilización y nos adentrábamos de nuevo en un bosque a través de una estrecha abertura propia de una etapa del mas puro y difícil senderismo. Rozando casi la escalada, de uno en uno y casi agarrándonos a las piedras del suelo fuimos ascendiendo en desperdigada fila india. Hasta alcanzar la cima de aquella nueva loma hubimos de sufrir la subida mas agresiva hasta el momento. Las piernas flaquearon por momentos y la respiración se fue entrecortando por el duro esfuerzo. La subida no duró mucho tiempo, pues inmediatamente iniciamos el aún mas agresivo descenso por el otro lado, para de nuevo encontrarnos con otro camino, incrustado en un valle por el que fuimos discurriendo, en una especie de perpetuo tobogán de continuas, pero suaves, subidas y bajadas.
El cansancio empezaba a hacer fuerte mella en la mayoría de los peregrinos. Ya ni el discurrir por aquellos magníficos bosques lograba compensar la dureza de aquella etapa. Pero como no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo aguante, nuestros ánimos volvieron a levantarse al encontrarnos con varios chalets o casa de campo que nos indicaban la proximidad de algún cercano núcleo de población, como así fue apenas media hora mas tarde, ya que de forma imprevista salimos de las espesuras vegetales que nos habían acompañado hasta entonces y pudimos ver a menos de un kilómetro nuestro final de etapa, Torremanzanas, con su torre almohade cuadrada datada del siglo XII y el campanario de su Iglesia.
Aún quedaría alguna que otra cuesta que subir hasta alcanzar la primera de sus calles, pero con las que llevábamos ya en las piernas, la mayoría llegando ya en el limite de sus fuerzas, el saber que aquello era el final nos hizo redoblar esfuerzos, hasta llegar y sentarnos finalmente sobre una mureta a esperar a los últimos elementos del grupo. !! Alabado sea Dios ¡¡

martes, 7 de abril de 2009

Empieza lo duro

Durante el almuerzo comprobamos que nuestros teléfonos moviles nos eran inútiles ya que la falta de cobertura entre aquellas montañas y valles los convertían en un peso muerto. Bocado va, bocado viene, mas de uno miraba desesperanzado el enorme desnivel de la vía forestal que nos esperaba a continuación. Una cosa era mirarla y otra bien distinta negociar su escalada. Inmediatamente el grupo se fue estirando, la fila india cada vez mas larga, los mas fuertes delante, el resto, cada uno a su ritmo fue subiendo paso a paso, con la vista adelante en lo que parecía fuera el final de la pronunciada cuesta, para una vez alcanzado aquel punto descubrir con horror que una curva escondía la continuación de la senda, siempre apuntando hacia arriba.
Las piernas empezaban a flaquear, a temblar, a doler... cuando por fin aquella especie de cortafuegos en plena montaña llegó a su fin. Se inició una agradable y reparadora travesía por la falda de la montaña vecina. Se seguía subiendo, pero ya no con la agresividad de minutos antes. Desde aquella mediana altura en la que nos encontrábamos, rodeados de una desbordante vegetación, teníamos unas vistas soberbias del valle a nuestros pies y de la montaña por la que habíamos discurrido antes del almuerzo, sorprendiéndonos la distancia recorrida durante aquel par de horas de esfuerzo y sobre todo la altitud que habíamos ido alcanzando poco a poco. Por momentos, y salvando las distancias, se hubiera dicho que nos encontrábamos en el Camino Francés, tal vez por Navarra y en el Alto del Perdón; o incluso por la zona de Galicia, observando el valle del Oribio y camino de Triacastela. Las magnificas vistas y la abundante vegetación, así como las dificultades orograficas no desmerecían ni un ápice aquellas tierras, aquel Camino, comprobando todos que la montaña alicantina nada tiene que envidiarle a otros lugares míticos de la geografía española.
Pero la alegre travesía duró solo un suspiro, ya que nuevas cuestas, y de nuevo realmente duras para lo acostumbrado en nuestras excursiones, pusieron a prueba a los expedicionarios de aquel día, llegándose a la cumbre en cuentagotas, lugar en que se estableció un re agrupamiento y una espera de los rezagados.
Durante esta espera se tuvo oportunidad de observar en la cercanía una poza, realizada con plásticos y rodeada con rocas de diferentes tamaños, con la finalidad de que bebieran jabalíes y otros animales que debían merodear por la zona.
De nuevo con el grupo al completo, y tras el pequeño descanso, se reanudó la marcha. Sin señales del pueblo final de etapa, sin referencias y completamente desorientados no quedaba mas remedio que seguir a nuestros expertos monitores, que seguían con lacónicas respuestas a las preguntas de si faltaba mucho para llegar a Torremanzanas.

lunes, 6 de abril de 2009

Relleu-Torremanzanas por el Sureste

8 de la mañana del sábado 4 de Abril y el autobús enfilaba una poco habitual ruta para nuestras excursiones, dirección Valencia. Una etapa nueva y desconocida hasta entonces que discurría por la montaña alicantina, en esa ruta hacia Santiago abierta desde la turística Benidorm, que nos dió la oportunidad de contemplar al pasar el embalse del Amadorio, lleno de agua tras las copiosas lluvias del final del invierno, la siempre simpática localidad de Orxeta, la mole del Puig Campana con su cima envuelta entre brumas en aquel día encapotado y gris, y por fin Relleu, donde desembarco la expedición faltando poco para las nueve de la mañana.
Nuestro monitor, Juan Romero, que ya en el autobus nos había puesto en antecedentes sobre lo que nos esperaba en aquella jornada así como jugosas anécdotas de la zona por la que íbamos a transitar, intentó ponerse en contacto con el cura párroco de la iglesia de Santiago, quien debía abrirnos las puertas, hacernos de guía y mostrarnos el Matamoros que ornaba alguna de sus capillas.
Pero quiso la mala suerte que no hubiera forma de contactar ni con el concejal de cultura, ni con el sacerdote, con lo que nos quedamos todos sin la visita cultural, cambiándose todo aquello por un paseo por el mercadillo de la plaza, unos rápidos cafés en un bar cercano, y alguno incluso consiguió probar unas deliciosas torrijas de una tahona que encontramos a nuestro paso.
Así las cosas, iniciamos la marcha, deteniéndonos justo a la salida del pueblo, en un lavadero que, aunque ahora reformado debía tener un origen medieval y debía tomar sus aguas de algún arroyo cercano. Tras esta visita, y pasadas las nueve y media, fuimos ascendiendo por un estrecho sendero algo embarrado, para después ir progresivamente bajando hacia un barranco donde el agua hizo acto de presencia en forma de vivaracho riachuelo que hubo de sortearse practicamente en fila india, y saltando de piedra en piedra.
La proximidad del agua daba a toda aquella zona un aspecto increíblemente verde, con cantidad de árboles, plantas, cañizos, multitud de flores multicolores e incluso algunas acelgas silvestres que crecían al borde de nuestro camino. Una vez ascendido el otro lado del barranco, y echando la vista atrás, pudimos ver aún algunas casas del pueblo y sobre la loma a cuyos pies se encuentra enclavado el pueblo, recortándose de entre cierta neblina, las ruinas de su castillo morisco, en su mayor parte restos de murallas y la torre cuadrada.
La etapa que había sido considerada de una dificultad alta, empezaba con una continua ascensión. Al principio imperceptible, pues las fuerzas de los expedicionarios estaban intactas, pero siempre apuntando hacia arriba. El grupo estiradísimo tras el vado del riachuelo, alcanzó poco después una carreterilla asfaltada, que cada cierto tiempo se empinaba un poco mas y alternaba falsos llanos, con curvas que permitían ver a lo lejos la cabeza de la marcha, para de nuevo ponerse hacía arriba.
El paisaje, realmente esplendido, pues se tenían vistas de las montañas cercanas, de tal manera que pareciera que pudieran tocarse, efectos de la falta de sol y la calina que este siempre produce. Los pinos nos acompañaban a derecha e izquierda, así como las flores típicas de la época de primavera en que nos encontrábamos, y así durante aproximadamente un par de horas, momento en que se estableció una parada para el merecido descanso y el reparador almuerzo, que se realizó junto a un cortafuegos o pista forestal.
Mientras dábamos cuenta de nuestros bocadillos, alguna cándida alma pregunto a Juan Romero, nuestro atento monitor, si faltaba mucho para Torremanzanas, y este, como restándole importancia, contestaba que debíamos andar por la mitad de la etapa y que llegaríamos a muy buena hora... Mentiras piadosas, que sin embargo no engañaron a todos.

sábado, 4 de abril de 2009

EL EJERCITO PERDIDO

Editado por Randon House Mondadori en 2.007, esta novela de Valerio Massimo Manfredi está basada en una de las mas famosas obras de la literatura clásica griega, la "Anábasis" del ateniense Jenofonte que trata un hecho histórico poco relevante y tal vez menos conocido que la batalla de las Termopilas sucedida 80 años antes, y que actualmente esta de moda tras la película "300". Narra, en forma de diario, la expedición de Los Diez Mil, mercenarios griegos enrolados por el príncipe persa Ciro El Joven con el propósito de derrocar a su hermano Artajerjes.
La larga marcha se inició en el año 401 a.C. hasta llegar a las mismísimas puertas de Babilonia, pero oscuros intereses políticos espartanos obligaron a este aguerrido cuerpo de ejercito a una retirada por territorios inexplorados, de los que ningún otro ejercito había logrado salir anteriormente, atravesando desiertos y montañas nevadas del Kurdistan, Armenia, Anatolia, Siria y posiblemente Azerbayan, para llegar a las proximidades de Bizancio, continuamente atacados y hostigados por numerosos enemigos y sufriendo extremas penalidades y bajas debido al frío y al hambre.
Manfredi, el autor italiano, profesor de arqueología, geografía histórica y topografía, recorrió realmente todo el itinerario de los Diez Mil en tres expediciones científicas durante los años 80, con lo que logra reconstruir los paisajes con una gran aproximación y verosimilitud; narra los hechos históricos fielmente y con todo lujo de detalles; y de algunas lagunas que quedan sin explicación en la obra de Jenofonte saca conclusiones importantes, ya expuestas en ensayos científicos publicados, que le inducen a pensar en implicaciones secretas y directas del gobierno de Esparta en la expedición organizada por Ciro.
Y como agradable rareza, la novela de Manfredi está relatada por una mujer, la compañera de Jenofonte (lo que no implica necesariamente que pudiera gustar a todas las lectoras féminas) y lejos de extenderse con relatos bélicos propios de un soldado, da cabida a una historia desde un punto de vista femenino transmitiendo la sensibilidad y emotividad que solo puede sentir una mujer enamorada... ya que también existe una pequeña historia de amor.
455 paginas de historia, acciones heroicas, luchas intestinas, guerra, muerte, traición. Pero igualmente espectacular recreación de modos de vida, compañerismo y amistad hasta las ultimas consecuencias, paisajes como pintados al oleo, y un sin fin de situaciones interesantes donde la acción y la épica se encuentran en cada una de sus paginas. No defraudará en absoluto... y además es Historia.